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domingo, 13 de diciembre de 2015

GLORIA AL BRAVO PUEBLO

El Bravo Pueblo de Venezuela despertó de un prolongado letargo el pasado 6D, y se manifestó de manera categórica, otorgando un claro mandato a la nueva Asamblea Nacional de mayoría absoluta opositora con las dos terceras partes, para iniciar una etapa de rectificación de rumbos ante el totalitarismo imperante en el país desde hace 17 años. 

Pese al ventajismo oficialista, la coacción, la intimidación y el fraude, expresado tanto en la manipulación de resultados como en la falta de equidad de oportunidades hacia la oposición mediante el uso de los recursos públicos, la hegemonía informativa del Estado y la cárcel o inhabilitación para tantos dirigentes políticos o juveniles, pese a ello, el pueblo se impuso, habló, y coronó tan histórica jornada. Desde los barrios populares de Caracas hasta los más recónditos rincones del país, incluyendo otrora bastiones del chavismo, el país envió un atronador mensaje: no al hambre, a la inflación, al robo, al abuso de poder, a la violencia, a la incompetencia y a los crímenes impunes en las calles, y sí al rescate de la independencia de los Poderes Públicos que es consustancial a la democracia, y al equilibrio y control político previstos en la Constitución. La imposibilidad de sufragar para cientos de miles venezolanos en el exterior, no varió el resultado.

Hasta el estamento militar, penetrado por el chavismo y por Cuba, cumplió con el deber constitucional de asegurar el respeto a la voluntad popular, y sin que ello amerite exaltarlos a los altares, hay que reconocer y recordar su papel como garantes de la soberanía y de la paz de la nación. El júbilo provocado por estos increíbles resultados, inicialmente reconocidos por Maduro, rápidamente se han visto empañados por las cuestionables amenazas proferidas, de que rechazará cualquier ley de amnistía a perseguidos políticos o exiliados, que activará un Poder Comunal paralelo, que seguirá armando a sus grupos violentos de seguidores, o que está dispuesto a encabezar una revolución radical socialista, exaltando las ejecutorias golpistas de Chávez de 1992. Como si fuera poco, Maduro ofendió al pueblo amenazándolo con no ejecutar planes de viviendas populares donde no votaron por su partido, en una de las más innobles expresiones de que tengamos recuerdo, solo equiparable a la mezquina actitud de la inefable Cristina Fernández de Kirchner ante su flamante sucesor, el hoy Presidente de la nación argentina Mauricio Macri.

Por su parte, uno de los grandes perdedores de esta gesta, Diosdado Cabello, reaccionó promoviendo la insólita designación de la perturbada jueza Susana Barreiros, verdugo de Leopoldo López, como Defensora Pública de Venezuela, y anuncia que la Asamblea Nacional se apresta a designar antes del 5 de enero a 12 Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia con un mandato de 12 años. Se trata sin duda de reacciones de fieras heridas, con una deslucida falta de talante democrático e irrespeto a la voluntad del pueblo que dicen defender, pero que pueden ser fuente de conflictos indeseables en el nuevo escenario surgido a partir de los comicios del pasado 6D.

Los análisis de los constitucionalistas concluyen en que no le es posible al Presidente de la República vetar leyes que hayan sido aprobadas por la mayoría simple o calificada de la Asamblea Nacional, según sea el caso, existiendo solo el recurso de revisión o de examen por parte de la Sala Constitucional del TSJ. Y en cuanto a la designación de los Magistrados del TSJ, la Academia de Ciencias Políticas y Sociales no tardó en manifestar que el anuncio del Diputado Cabello no solo sería reprobable desde el punto de vista de la moral política, pues desconocería la voluntad soberana de los venezolanos, sino porque los magistrados salientes han sido presionados para solicitar su jubilación antes de la culminación de su mandato, y porque la designación de sus reemplazos, como la de otros integrantes del Poder Público, solo puede efectuarse con la mayoría calificada de dos terceras partes, y no con la mayoría simple como se hizo ilegítimamente en 2014. Se requiere además cumplir con los requisitos de selección previstos en la Constitución, entre ellos que se trate de ciudadanos de reconocida honorabilidad, prestigio en el desempeño de sus funciones, de una conducta ética y moral intachables y sin compromisos político-partidistas. Tales requisitos no se estarían llenando en las circunstancias actuales, por lo cual de forzarse la designación, podría ser declarada írrita por la Asamblea Nacional que se instalará el próximo 5 de enero.

Surgen pues riesgos en el horizonte político, por actos desesperados de Maduro, Cabello y el chavismo radical, ya que el mandatario se siente “como sea”, heredero de las glorias del “Comandante Eterno”, apelando a la dialéctica marxista de que “el fin justifica los medios”. Solo que esta vez no todo está a favor de Maduro: los militares ejerciendo una posición más institucionalista, los chavistas decepcionados manifestándose en favor de una rectificación del caos y la bancarrota económica imperantes. Y además, porque en adelante, la Asamblea Nacional podrá ejercer sus atribuciones de control del gasto público, de velar por la rendición de cuentas y corrección de las limitaciones impuestas por el régimen a las libertades fundamentales de la población. En Venezuela se cumple de manera inequívoca la frase del historiador británico Lord Acton (1887), de que “El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

Corresponde ahora a la oposición, en un momento crucial de su historia contemporánea, consolidar la unidad en la diversidad, llamar a su lado para a los mejores estrategas, juristas y consejeros, pues el inmenso triunfo alcanzado debe ser administrado con tino y sin revanchismos, pero a la vez con claridad y firmeza, sin dejarse acorralar por un gobierno arbitrario y desacreditado, sobre todo cuando la nueva Asamblea Nacional surge de un mandato popular tan definido. Y si el gobierno pretendiera asumir una actitud de rebelión o desacato, la misma Asamblea y las fuerzas del orden, podrán apelar a los recursos constitucionales a su alcance para impedirlo.


Llegamos así a una Navidad especial, con una luz de esperanza en la larga noche que ha sumido a la nación en la pobreza, la fractura, la destrucción moral, institucional y de su sistema económico. El país ha dado un paso firme hacia la recuperación de la libertad y la democracia, y ello debe alegrarnos. Muchas personas que aguardaban el resultado de estos comicios para decidir si emigraban, acompañando el éxodo de más de millón y medio de compatriotas, tienen ahora la opción de esperar. Y los casi cien presos políticos, los perseguidos o exiliados, ven más cercana la hora de recuperar la libertad o retornar al suelo patrio arrebatado. Que Dios bendiga al Bravo Pueblo venezolano por reivindicar con la hazaña del 6D la primera estrofa de nuestro glorioso himno nacional, cuyo mensaje se encontraba momentáneamente extraviado. Una Feliz Navidad para todos los lectores, amigos o detractores, y que el Año Nuevo 2016 marque la apertura del anhelado camino de la libertad, la paz y el progreso, como bien lo merece la amada pero sufrida patria.   



"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"

LAS ADMONICIONES DE PEDRO CARMONA, EDITORIAL DEL DIARIO “EL NUEVO SIGLO” DE BOGOTÁ, 17 DE NOVIEMBRE DE 2015

El expresidente de Venezuela y de Confecámaras, Pedro Carmona, rara vez da declaraciones públicas desde el exilio, refugiado en su actividad docente en la Universidad Sergio Arboleda, donde es director del Instituto de Hidrocarburos, Minas y Energía de ese prestigioso claustro. Siendo el dirigente del gremio empresarial más importante de Venezuela, encabezó en Caracas una tumultuosa marcha de protesta que tomó tal magnitud de repudio a los excesos del régimen, que la misma en un momento dado y de manera instintiva se precipitó al centro de la ciudad y cercó el Palacio de Miraflores, demostrando que el descontento popular desmentía las amañadas cifras suministradas por los organismos electorales a favor del régimen.

Como consecuencia de los disturbios en Caracas se produjo un vacío de poder y se da un coletazo militar, siendo nombrado en medio de la confusión del momento presidente provisional Pedro Carmona, que acepta su misión como un deber patriótico y con la exclusiva finalidad de restaurar a plenitud la democracia y evitar el descalabro económico que se avizoraba; apenas duró en el cargo 48 horas.  

El comandante Chávez renunció a su cargo, pero con el apoyo de Fidel Castro, fue liberado por sus compañeros de armas y salvó el pellejo. En vez de abrir las compuertas del régimen, desató una cacería de brujas contra sus opositores y ordenó detener a los jefes de la oposición.

Pedro Carmona se refugió en Colombia y aquí han transcurrido 13 años de su duro exilio. El Nuevo Herald lo entrevista en escrito que debería ser leído por todos los interesados en la política internacional. El diario de Miami destaca que Carmona confiesa que: “Deseo morir en mi tierra, a la que me unen mucho amor y siglos de ancestros, pero cuando el país esté liberado de la opresión”. 

Pedro Carmona, como dirigente empresarial era reconocido en Venezuela como un gran negociador, alejado de las intrigas políticas y por excelencia como un gran patriota. Y lo que se desprende de la lectura del reportaje que le hace El Nuevo Herald, es que por sobre todas las cosas, sigue siendo un patriota que ama y sufre por la suerte de Venezuela. 



"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"

miércoles, 18 de noviembre de 2015

ENTREVISTA A PEDRO CARMONA E. DEL NUEVO HERALD, 15/11/2015

1.       ¿Qué ha hecho durante su estancia en Colombia? 

Durante el primer año dediqué la mayor parte de mi tiempo a la escritura del libro: "Mi Testimonio ante la Historia", editado en 2004, cuyas ediciones tanto venezolana como colombiana están agotadas, pero que puede encontrarse en mi Blog: www.pcarmonae.blogspot.com. Desde mi llegada a Colombia me he dedicado a actividades académicas, impartiendo clases, dirigiendo programas de Maestrías, entre ellos un MBA en la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá, y actualmente dirijo el Instituto de Hidrocarburos, Minas y Energía de dicha institución. Adicionalmente, en estos tiempos de exilio he invertido mucho esfuerzo en profundizar mi preparación, para lo cual he cursado una Especialización y una Maestría en Educación, un Doctorado en Economía, un Programa de Alta Gerencia y varios programas internacionales complementarios, a Dios gracias con éxito, predicando así con el ejemplo que no hay edad para el estudio, pues ese proceso se inicia en la infancia y debe concluir cuando Dios disponga de nuestras vidas.  

2.                    ¿Su vida cambió mucho, si la compara con la que tenía en Venezuela? 

Colombia me ha acogido con calidez y generosidad, y me siento enraizado en este noble y hermoso país. No obstante, los tiempos de exilio implican cambios de vida: el abandono de las actividades empresariales y gremiales, asumir una vida austera, limitación en la comunicación con los medios de comunicación locales por respeto al país anfitrión, y la natural nostalgia por el alejamiento de los seres queridos, en especial de mi hijo y nietos, a quienes tanto extraño. Las autoridades venezolanas ignoran la solicitud de documentos de identidad y pasaportes de quienes nos encontramos exiliados, contrariando derechos constitucionales elementales de los venezolanos, y convirtiéndonos en apátridas por voluntad del caudillismo imperante.  

3.                    ¿Cómo se siente ahora, tras 13 años de exilio?, ¿Quiere morir en Venezuela? 

Con esperanzas de que la larga noche por la cual atraviesa Venezuela, llena de penurias, destrucción económica e institucional, arbitrariedades y restricción a las libertades, dé pronto paso a un nuevo amanecer. Deseo morir en mi tierra, a la cual me unen mucho amor y siglos de ancestros, pero ello cuando el país esté liberado de la opresión. Es lamentable constatar cómo una nación de inmigración y oportunidades ha dado paso a un éxodo sin precedentes de sus mejores recursos humanos.  Pero llegará el día en que los venezolanos podamos reencontrarnos  y abrazarnos de nuevo como hermanos, en el suelo patrio que nos ha sido secuestrado.

4.                    Según proyecciones de algunos analistas, la inflación de Venezuela podría ubicarse en una cifra de entre 110% y 120%, lo que supera la marca establecida en 1996, que fue de 102%. También se habla de una economía en recesión y de afectaciones por la caída del precio del petróleo. ¿Si tenemos en cuenta este panorama, qué le espera a la economía venezolana? 

Haber llevado a Venezuela, el país rico en recursos y oportunidades a una situación de bancarrota, será un caso que la historia analice como una hazaña sin parangón. El Socialismo del Siglo XXI ha fracasado estruendosamente, aunque traten siempre de endilgar la culpa a terceros. Según numerosos análisis, Venezuela es hoy una de las 10 economías de peor desempeño del mundo. La inflación será nuevamente este año la mayor del planeta, cercana al 200%, en detrimento del poder adquisitivo y la calidad de vida de los ciudadanos.  Las distorsiones cambiarias, los irracionales subsidios, regalos al exterior con fines políticos, la destrucción del aparato productivo, y la malversación de recursos, generan un déficit insostenible que obliga al Banco Central a emitir dinero inorgánico para financiar el gasto público y a PDVSA, alimentando el fuego inflacionario que devora a la nación. El desabastecimiento de bienes de primera necesidad, en torno al 70%, es propio de una economía de guerra, causando malestar e improductividad, por el ausentismo laboral asociado a las colas a que debe someterse la población para adquirir pocos bienes. Y de otra parte, el colapso del sistema de salud, la falta de medicamentos y el caos en servicios públicos, entre ellos el eléctrico, resultan inconcebibles. Se ha generado un nuevo "modus vivendi" en  venezolanos que han dejado de trabajar para dedicarse al "bachaqueo", que no es otra cosa que el manejo del mercado negro de alimentos y productos de aseo personal, con altos beneficios.  Y como si fuera poco, Venezuela se encuentra actualmente en la retaguardia del índice mundial de competitividad, en la posición 132 de 140 países analizados, junto a los más atrasados del planeta, lo cual es injustificable.  Las medidas recientes anunciadas por el gobierno persisten obcecadamente en los mismos errores, de un rígido control de cambios con paridades múltiples, control de precios, y persecución a los empresarios, lo cual sin duda agravará la crisis imperante.

5.                    En su opinión, ¿cuáles son los problemas más graves que afronta Venezuela? 

El principal problema es la siembra de fracturas, odios y luchas de clases donde no existían. Pero además, la quiebra moral, la violencia, el irrespeto como norma de conducta, la corrupción, el abuso de poder, la anarquización  y la destrucción institucional del país. Pese a que el caos económico es uno de los puntos más vulnerables, la inseguridad personal afecta la psiquis y ánimo de los venezolanos, impulsándolos al éxodo.  En efecto, Venezuela es hoy uno de los países más inseguros del mundo. Vivir bajo un toque de queda voluntario a partir de las 6 p.m., con cifras de 25.000 asesinatos por año y sin garantías hacia los bienes personales y la vida, es insostenible. La impunidad de los "malandros" y la complicidad del gobierno con los grupos paramilitares denominados "colectivos", armados y financiados por el gobierno para que lo defiendan, resquebrajan el orden institucional y el principio del uso privativo de armas de guerra por parte del estamento militar. La politización de la Fuerza Armada, y su conversión en un partido político armado al servicio de una causa política, representa una aberrante violación a la Constitución Nacional, que siembra una semilla de destrucción en una institución vital para el país.  

6.                    En la memoria de los venezolanos y los de los no venezolanos permanece el recuerdo del 11 de abril de 2002. ¿Qué pasó realmente durante la huelga de tres días, que convocó Fedecámaras 

Es tiempo de mirar al presente y al futuro, más que al pasado. El paro del 9 de abril, fue convocado por la Confederación Venezolana de Trabajadores (CTV), acompañado por Fedecámaras por determinación de sus órganos de decisión. En medio de una profunda crisis política, la decisión del Presidente Chávez de reprimir la masiva marcha cívica y pacífica del 11A, motivó desacatos en sectores de la Fuerza Armada, que condujeron a la renuncia anunciada del Presidente Chávez y a los hechos conocidos, que configuraron un verdadero "tsunami" político. Fue una oportunidad perdida, cuyo objetivo único era llamar a elecciones limpias en tan solo semanas, en circunstancias muy complejas en que no solo mi persona sino muchos actores civiles y militares, tuvimos omisiones o percepciones que determinaron el retorno de Chávez al poder, ello sin subestimar la acción externa, ya que Fidel Castro intervino personalmente para salvar al régimen, para lo cual se comunicó persistentemente con varios Generales y altos oficiales, conminándolos a restituir a Chávez al poder. Era obvio que además del tema ideológico, la crisis tocaba la supervivencia del régimen de los hermanos Castro.  

7.                    ¿Ha tenido problemas de persecución o amenazas, durante su exilio? 

He sufrido seguimientos, amenazas en declaraciones dadas en vida por Chávez, intentos fallidos para que se me revocara el asilo político, manejos para distorsionar los hechos del 11A, y manipulaciones para descalificarme, y como mencioné, hasta la negación de un pasaporte. Pero me siento tranquilo. He sido prudente. Nunca he declarado a los medios colombianos pese a su insistencia, y no ejerzo activismos políticos, pero mantengo sí mucho seguimiento y preocupación por cuanto ocurre en la sufrida patria, a lo cual jamás renunciaré.   

8.                    ¿Qué políticas hubiese implementado su gobierno, si usted hubiese permanecido en el poder? 

No existía otro objetivo en el gobierno provisional, cuya presidencia no busqué, que llamar a elecciones limpias para la relegitimación de los poderes públicos, una en 90 días para el Poder Legislativo, y otra en 180 días para Presidente, todo ello bajo la supervisión internacional de la OEA, bajo el compromiso de restablecer plenamente el orden constitucional, y sin que de manera expresa, pudiera yo aspirar luego a ningún cargo de elección popular. No se trataba en esos momentos cruciales de preciosismos jurídicos como algunos lo asumieron, sino de una crisis política que pasaría por un brevísimo período de facto, con el firme compromiso de restablecer rápida y plenamente el orden constitucional, ya conculcado seriamente por el régimen chavista. Con un gobierno de orientación democrática en Venezuela, el rumbo del país habría sido otro, se habría evitado la tragedia que hoy sufre el país, y Venezuela estaría a la vanguardia de América Latina, y no en la triste situación en la cual se encuentra.  

9.                    Algunos han llamado el régimen de Chávez y Maduro dictadura, otros lo han llamado populismo, ¿qué categoría le daría?, ¿qué diferencias encuentra en los dos gobiernos? 

Se trata más precisamente de un régimen totalitario, pues su objetivo ha sido demoler la democracia, abolir el sistema republicano de gobierno implantando un sistema castrocomunista, crear un "hombre nuevo" ideologizado hasta los tuétanos, y modificar la historia patria a su conveniencia, sin tolerancia al libre juego de las ideas, y bajo una hegemonía informativa del Estado. La persecución política contra la oposición ha llevado a la inhabilitación o encarcelamiento de líderes políticos y de numerosos dirigentes juveniles, o a la prohibición de salida del país de otros, bajo la premisa de que no hay disidentes sino enemigos políticos a los cuales hay que destruir. El colmo es la reciente persecución contra el empresario Lorenzo Mendoza, Presidente de Polar, pues en un régimen estatista no se perdona que exista una empresa privada exitosa, y generadora de riqueza.  Ni siquiera se analiza el modelo de China o Vietnam, que sin una apertura política relevante, propician la inversión extranjera y la economía de mercado. 

10.                  ¿Qué papel juega Cuba desde que Hugo Chávez asumió la Presidencia de Venezuela? 

Venezuela ha estado  subordinada al régimen cubano desde que llegó Chávez al poder. No hay que olvidar que hábilmente, desde el año 1994, cuando Chávez salió de prisión por las intentonas golpistas contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez, Fidel Castro se convirtió en su mentor político y padre putativo, penetrando profundamente su alma y voluntad. Ello le ha permitido al régimen de los Castro apoderarse estratégicamente del país, e incluso imponer al sucesor del difunto presidente, buscando en Maduro la opción más conveniente a sus intereses y objetivos.  


11.                  ¿Cómo percibe la labor de los medios de comunicación en Venezuela? 

Es terrible. El cierre de medios, la adquisición por parte del gobierno de televisoras, periódicos y emisoras de radio, la fundación de otros nuevos, las presiones hacia la autocensura, y la negación de divisas para la importación de papel para los pocos periódicos independientes que quedan, ha llevado a un "black out" informativo, y al manejo de la pauta informativa del Estado en función de sus intereses políticos. Los organismos de DDHH han emitido numerosos pronunciamientos o sentencias que son olímpicamente desconocidos, como si nada importara para el régimen, ello bajo un cómplice silencio de los gobiernos de la región. No es el caso de numerosos parlamentos, organismos, ex Jefes de Estado y de Gobierno, que han emitido firmes pronunciamientos respecto a la necesidad de que la comunidad internacional vele de manera proactiva por el respeto a los DDHH en Venezuela, por la liberación de los presos políticos, y por el aseguramiento de elecciones limpias en el país, a contrario sensu de lo que hoy ocurre, de un fraude electoral progresivo y continuado por parte de las autoridades.   

12.                  Las causas de la crisis en la frontera entre Colombia y Venezuela van desde el contrabando hasta la existencia de bandas criminales. ¿Cómo ve usted el tema? 


Ha habido un manejo impropio en el respeto debido y el derecho humanitario de los habitantes de esa extensa y viva frontera binacional. La crisis fronteriza ha tenido como motivación tender una cortina de humo sobre los graves problemas que vive el país, ensayando además el estado de excepción como un medio para influir sobre los comicios parlamentarios del próximo 6 de diciembre, en lo cual todas las encuestas muestran que el régimen perdería la mayoría. La extensión por dos meses más del cierre de la frontera decidida por Maduro recientemente, así lo confirma. La frontera tiene graves problemas de seguridad, narcotráfico y contrabando, algunos originados en el olvido de las capitales hacia dichas regiones bajo una visión centralista, pero además porque el diálogo bilateral se ha visto alterado, no se ha tomado en cuenta a las sociedades de esas zonas de tan alto nivel de interdependencia, que las convierten en regiones transfronterizas. Lo que se impone es reabrir la frontera, activar las comisiones bilaterales fronterizas, mejorar la comunicación entre las fuerzas de seguridad de ambos países, atacar los problemas estructurales y perentorios de dichas regiones, y tomar en cuenta a sus pobladores, sin hacerlos sufrir injustificadamente bajo  un estilo recurrente de crisis, soluciones y abrazos, que son causa de grandes traumas en pueblos hermanados cultural, social y antropológicamente. 


"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"

domingo, 1 de noviembre de 2015

VENEZUELA: ELECCIONES PARLAMENTARIAS

En pocos días, el 6D, se celebrarán en Venezuela los comicios para la renovación del Poder Legislativo, en las cuales el país se juega su futuro, con claros efectos geopolíticos sobre América Latina. En anteriores reflexiones en este Blog hemos denunciado el fraude electoral continuado del oficialismo, el cual está de nuevo activado y con mayor fuerza, pues el régimen gobernante sabe que perdió el favor popular, hecho reflejado en todas las encuestas, las cuales pronostican una amplia derrota oficialista, de existir garantías electorales.  

La negativa del régimen a permitir la observación internacional ha sido tenaz. La anuencia a que solo Unasur y algunos amiguetes asistan en calidad de “acompañantes”, que no de observadores, se ha complicado, pues en el caso de Unasur, Maduro objetó que la misión estuviese presidida por el prestigioso ex Ministro brasileño Nelson Jobim, ante lo cual la reacción oficial de ese país fue retirarse de la misión, por no existir condiciones para la veeduría. Otro tanto ha ocurrido en Uruguay, donde la oposición reclama igual derecho para integrar dicha misión. Por su parte, la negativa oficialista a la presencia de la OEA, la Unión Europea u observadores independientes ha sido radical, pues saben que con solo escudriñar, afloran la falta de transparencia y equidad que enfrenta la oposición venezolana, y que vicia el proceso electoral venidero.

Angustia a la tiranía el movimiento pendular que comienza a darse en América Latina, ante fracasos reiterados de la izquierda populista. En efecto, la contundente derrota sufrida en Colombia por el Polo Democrático y el movimiento Progresista, merced a tres gestiones calamitosas en la Alcaldía de Bogotá de la mano de Lucho Garzón, Samuel Moreno y Gustavo Petro, dejan a una ciudad atrasada en obras, servicios y calidad de gestión. El Alcalde electo Peñalosa, conocedor y experimentado, abre esperanzas de que la ciudad retome el camino de progreso que traía en las gestiones de Jaime Castro, el propio Peñalosa y Mockus. De otra parte, en Argentina las sorpresas electorales de Macri y la nueva Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, muestran una posibilidad cada vez más cierta de que Macri triunfe en la segunda vuelta, con el apoyo de votos independientes y de Massa, inclinados al cambio del desgastado e incompetente gobierno de la dinastía Kirchner. Y si en Brasil hubiese hoy elecciones, el PPT sería desalojado por una elevada mayoría, cansada de la corrupción y de la recesión económica. Tampoco las segundas partes de la Sra. Bachelet en Chile han sido buenas, por una gestión por debajo de las expectativas, y por casos de corrupción que han afectan a su entorno familiar. Estas son señales claras de que el cambio en la región se ha iniciado, y que el próximo podría ser Venezuela. Convencido como estoy de que el sistema electoral venezolano es una olla fétida, si la población vota masivamente y se cumplen los pronósticos, podría iniciarse un equilibrio de poderes y de control político, hacia un régimen acostumbrado a ejercer el poder en forma omnímoda.

El Club de Madrid, integrado por decenas de ex Jefes de Estado, ha insistido en garantías en estos cruciales comicios, en que se permita la observación internacional, y hasta el Presidente Santos, cauto en sus expresiones sobre Venezuela, ha manifestado su preocupación por la negativa de Maduro a admitir la observación internacional. Para todos es claro que la solución legal y no violenta a la crisis en la cual está inmersa la nación, es la vía electoral. Pero Maduro, aferrado al poder con todo, expresa sin pudor que no entregará jamás la revolución, que hay que ganar las elecciones “como sea”, y que si la oposición triunfara habrá sangre, y él gobernará con una solución cívico-militar. El mundo recibió con asombro esas manifestaciones de “si  no gano arrebato”, en un abierto desafío a todas las reglas, que evidencian la intención del régimen de perpetuarse en el poder.  

Han causado también estupor los testimonios arrepentidos del Fiscal Nieves desde los Estados Unidos, sobre las presiones que recibió para acusar falsamente a Leopoldo López, con base en lo cual la juez Barreiros, hoy en estado de depresión, lo condenó a 14 años de cárcel. Era esperado que el régimen descalificara al Fiscal Nieves, pero la comunidad internacional con un pañuelo en la nariz, sabe ahora más sobre la forma en que la Fiscalía General de la Nación imputa cargos a los opositores para encarcelarlos e inhabilitarlos, como fue también el caso de otros Magistrados que huyeron del país en el pasado: Luis Velásquez Alvaray, quien desde Costa Rica pidió perdón a los venezolanos por haber apoyado a un régimen dictatorial, y denunció que la sentencia contra los Comisarios Simonóvis, Vivas y Forero fue redactada por José Vicente Rangel; o el caso del Magistrado Eladio Aponte Aponte, quien también desde el exterior confesó el montaje contra el ex candidato Manuel Rosales; a ello se agregan los casos del Alcalde de Caracas Antonio Ledezma, el de San Cristóbal Daniel Ceballos, y decenas de jóvenes encarcelados, dos de ellos en “La Tumba” (Lorent Saleh y Gabriel Vallés), y otros a quienes ni siquiera se les ha seguido un juicio en los plazos de ley.   

En medio de la desesperación, Maduro decreta la extensión del Estado de Excepción a lo largo de toda la frontera con Colombia, la cual permanece cerrada, afectando la movilidad de personas que hacen vida a ambos lados de la misma. Después del espectáculo de Quito, el gobierno venezolano ni siquiera ha cumplido con las reuniones de Ministros anunciadas, pues su interés es mantener las garantías suspendidas en la zona, y evitar que los colombianos a quienes Chávez había cedulado voten, pues lo harían masivamente en contra del gobierno. Se ha puesto además a prueba el Estado de Excepción, para extenderlo en caso de protestas por el fraude electoral que se avecina.

El colapso económico tantas veces analizado en este Blog se acentúa día a día, colocando a Venezuela entre los diez países de peor desempeño económico del planeta. Pero el gobierno, rumbo al precipicio, pisa el acelerador y decreta más controles de precios, ganancias, y represión contra el sector privado, entre ellos Lorenzo Mendoza y Empresas Polar, a quienes se la han jurado. Ello no hará sino agravar el desabastecimiento y las penurias de la población, pues es imposible reactivar el aparato productivo sin adoptar medidas que corrijan las graves distorsiones existentes, entre ellas la política cambiaria, el estatismo exacerbado, y la reducción de los inconmensurables subsidios a la gasolina, alimentos y servicios públicos, los cuales empeoran cada día, en especial el eléctrico.

Los próximos meses anuncian tormentas ante nuevas investigaciones internacionales contra miembros de la camarilla gobernante, tanto del Cartel de los Soles, como Diosdado Cabello, Rafael Ramírez y Tareck El Aissami, además de Jorge Rodríguez y Freddy Bernal, cómplices de los colectivos armados paramilitares, entre varios de los protagonistas del abuso de poder. Las millonarias cuentas de los chavistas en el exterior serán fácilmente rastreables en el futuro por expertos y por el sistema financiero de los Estados Unidos, y de ello tendrán que rendir cuentas, sin impunidad.


Pese al fraude, Venezuela votará contra la mentira, la arbitrariedad, la corrupción, la ineficacia, la ideologización y la destrucción institucional, y para ejercer control político a un régimen desprestigiado a nivel planetario. Pero hay que estar dispuestos a defender el voto con los recursos que la Constitución proporciona. Al respecto, el jurista Allan Brewer Carías, en un escrito reciente, destaca el derecho constitucional a la resistencia y a la desobediencia civil, el cual se consagra en lo inmediato, por la vía del sufragio. Que Dios guíe a Venezuela hacia el futuro mejor que bien merece.   


"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"

martes, 1 de septiembre de 2015

CRISIS EN LA FRONTERA

Por puras coincidencias de análisis, mis dos últimas entregas en este Blog fueron tituladas: “El gobierno de la barbarie”, y “Venezuela: Libertad y dignidad del hombre”. Pues bien, releyendo ambas reflexiones, resultaron casi premonitorias de los ignominiosos hechos propiciados por el gobierno venezolano en la frontera colombo-venezolana por órdenes del gobernante Maduro, los cuales por su naturaleza brutal, han merecido el unánime repudio en Colombia y cuestionamientos en la  opinión pública mundial, no así en los silentes gobiernos de la región, los cuales han mantenido hacia Colombia una actitud más bien displicente.

Las imágenes de gente humilde cargando en sus hombros sus escasos enseres, incluyendo niños acarreando su ropa y juguetes, que no armas, así como del marcaje de las viviendas al estilo nazi, constituyen escenas difíciles de borrar de la mente. Si el autodenominado gobierno socialista estimaba necesario deportar a algunos indocumentados o indeseables, lo ha debido hacer selectivamente, sin decretar un innecesario cierre de la frontera, garantizando el derecho a revisar el estatus de los afectados y de muchas familias binacionales integradas, y proporcionándoles un trato digno a quienes en medio de las complejas realidades propias de la frontera, han hecho vida en Venezuela. Es un hecho que la extensa zona limítrofe, de 2.219 kms., y en especial la del Norte de Santander y el Estado Táchira, constituyen una zona de integración de alcances transfronterizos, en la cual conviven cientos de miles de ciudadanos de un país y otro, para conformar una de las fronteras más vivas de América Latina, en donde la integración de sangre es una innegable realidad.

El mundo ha presenciado así, una de las más injustificables crisis humanitarias de la historia latinoamericana, en que se ha tipificado una violación a los derechos humanos e irrespeto a la dignidad de pueblos hermanos, mediante confiscaciones, destrucción de viviendas, separación de familias, sufrimientos de seres humanos y niños, a quienes se ofende con la acusación generalizada de que son paramilitares o delincuentes. Hay que reconocer que el centralismo bogotano y caraqueño ha descuidado desde tiempos inmemoriales a una región que requiere no solo de mayor seguridad y orden, sino atención a sus ingentes necesidades. La idea que se tenía en la Comunidad Andina (CAN) de establecer Zonas de Integración Fronteriza (ZIF), una de las cuales es hoy objeto de la crisis, naufragó con la antihistórica decisión de Higo Chávez de retirar a Venezuela de dicho proceso de integración, llevándolo a una crisis existencial de la cual no ha salido.

En Colombia, el gobierno ha evitado caer en provocaciones, y por encima de diferencias, todas las organizaciones políticas han rodeado al Presidente Santos en una demostración de solidaria madurez. Así, gracias a Maduro se produjo el milagro de que el ex Presidente Uribe haya depuesto sus diferencias con el Jefe de Estado Santos, para respaldar las acciones que a nivel nacional e internacional permitan enfrentar una crisis de grandes dimensiones, que deja heridas y resentimientos indeseables.

Solo voceros de la extrema izquierda colombiana, de las FARC y de la Secretaría General de Unasur han apoyado a Maduro, en tanto que en Venezuela, sectores como la Conferencia Episcopal Venezolana, los gremios, los partidos políticos de oposición, intelectuales y calificados ex diplomáticos, no han vacilado en repudiar las ejecutorias del gobierno, el cual está pagando por ello fuertes costos en imagen internacional y de opinión pública.

Circulan versiones de que el factor desencadenante de las impulsivas medidas de Maduro, se originó en una pugna entre mafias militares venezolanas que luchan por el control del narcotráfico, el contrabando de gasolina y alimentos, contando desde luego con socios de este lado de la frontera. Es obvio que el contrabando de gasolina no solo alimenta el negocio de la droga como precursor en su fabricación, sino que su rentabilidad es tan alta como la del negocio mismo de la cocaína. En todo caso, la abismal diferencia de precios relativos entre Colombia y Venezuela, derivada de la errónea política cambiaria aplicada en Venezuela, genera todo tipo de distorsiones, negociados y fuentes de irregularidades en el intercambio comercial y en transacciones en la frontera.  

Por otra feliz coincidencia, llegó a mis manos hace pocos días con algo de atraso, un ejemplar del libro: “Chavismo, narcotráfico y militares”, en el cual el periodista Héctor Landaeta recoge densas entrevistas realizadas a la ex Magistrada y ex Ministra Presidente de Conacuid, Mildred Camero, organismo responsable de la lucha contra el narcotráfico en Venezuela, posición que ocupó durante el gobierno de Hugo Chávez, de cuya responsabilidad fue excluida por su incómoda independencia, en forma simultánea con la decisión del gobierno revolucionario de expulsar del país a la misión de la DEA.

Ese libro, de obligatoria lectura, revela en forma detallada cómo Venezuela ha degenerado en un narcoestado, con profundas vinculaciones de militares, altos funcionarios del gobierno y cuerpos policiales, nexos con las FARC, y complicidades en crímenes, sicariato, extorsión y corrupción, de una dimensión que horroriza a cualquiera. Entre ellos se hace mención a los implicados en la Lista Clinton y en el llamado Cartel de los Soles, como son los Generales Hugo Carvajal, de célebre recordación por su detención en Aruba y posterior liberación por el gobierno holandés, Henry Rangel Silva, Clíver Alcalá Cordones, Miguel Rodríguez Torres, Frank Morgado González, Alexis Maneiro Gómez, Jesús Armando Rodríguez Figuera, Belisario Landis, Miguel Ramírez, el Capitán de Navio Ramón Rodríguez Chacín, enlace con las FARC, o a civiles como el “capo de tutti capi” Walid Makled, conocedor a fondo de los secretos del mencionado Cartel de los Soles.

En esas circunstancias, ¿no hay pie para las versiones de que la crisis de la frontera se inicia por un enfrentamiento entre grupos militares mafiosos que controlan la lucrativa actividad del contrabando, el narcotráfico y el lavado de dólares?

Los venezolanos de bien sentimos indignación y dolor ante la represión brutal ordenada por el gobierno venezolano en cabeza de su Guardia Nacional pretoriana, en un intento de tender cortinas de humo ante la debacle en que se encuentra el país, y ante la desesperación que les generan los resultados de todas las encuestas, que muestran un derrumbe estrepitoso en la favorabilidad del gobierno, lo cual hace suponer que por encima del fraude electoral, les esperaría una amplia derrota en los comicios parlamentarios del próximo diciembre.

La mayoría de los venezolanos estamos tan dolidos como los colombianos por las arbitrarias ejecutorias del gobierno totalitario de Venezuela. Y quienes como miles de venezolanos somos acogidos con generosidad en esta noble patria, no podemos sino solidarizarnos con los 7.000 colombianos que han sido deportados o compelidos a huir de Venezuela, como han tenido también que huir millón y medio de venezolanos en indetenible diáspora provocada por el fracasado Socialismo del Siglo XXI, liderado por Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Vaya pues hacia nuestros hermanos, con corazón de patria grande, nuestro sentimiento fraterno de solidaridad en tan aciagas circunstancias. Ojala que la comunidad internacional no vacile más en exigir al régimen chavista, el respeto al derecho internacional humanitario y a elementales normas de convivencia entre pueblos vecinos, y que contribuya a una pronta solución pacífica y civilizada a esta absurda crisis. 


"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"

sábado, 15 de agosto de 2015

VENEZUELA: LIBERTAD Y DIGNIDAD DEL HOMBRE


El mundo no atina a comprender cómo puede haber prevalecido en Venezuela, una fuerza de tal capacidad de involución y destrucción, como la encarnada por el régimen gobernante en sus dos etapas: la de Chávez, a quien corresponde una responsabilidad plena, y la de Maduro, sin matices relativos entre ambos, como no sea la notoria ineptitud del sucesor, pues entregaron el país sin pudor a la gerontocracia castrista, y lo han conducido a una crisis humanitaria y al mayor fracaso de su historia. 

El régimen, firme en su errónea orientación y conducción, ha degradado a un país rico en recursos naturales llevándolo a la bancarrota económica, al empobrecimiento de la población, a la desinstitucionalización, la anarquía, a un éxodo humano sin precedentes, y al más absoluto irrespeto a la convivencia social, a los Derecho Humanos y al Estado de Derecho.

La clase media, otrora fuerte y próspera, es víctima de una acelerada pauperización, como lo ilustra el hecho de que una jubilación de un ex directivo de PDVSA, de un calificado profesor universitario o ex Embajador, puede rondar en los US$ 20 mensuales, calculados al envilecido tipo de cambio de Bs 690 por dólar. Nada más cercano pues a la realidad cubana, donde ese monto es representativo de los ingresos salariales. Ello se ve agravado por el desabastecimiento en niveles propios de una economía de guerra, superior al 60%, pero para el régimen gobernante, los culpables son la Embajada de los Estados Unidos, Uribe o los empresarios privados, quienes por el contrario se ven acosados por los controles de precios y de divisas para importar insumos, como es el caso emblemático de Empresas Polar, a la cual habría que honrar por su tenacidad y capacidad de supervivencia en un entorno tan adverso. El régimen solo sueña con expropiar o llevar a la quiebra a Polar, para extender a esa organización los tentáculos del fracaso, como toda actividad en la que coloca sus corruptas e incompetentes manos. Entre tanto, la desesperación y el hambre del pueblo han ocasionado cerca de 60 saqueos a negocios o abastos, que podrían encender chispazos de convulsión social. Ya no hay billetes que alcancen, pues el de mayor denominación, el de Bs. 100, equivale a apenas US$ 0,15, todo ello en medio de una espiral inflacionaria, que este año será cercana a 180%, pero que según analistas podría llegar en 2016 a 600 u 800%, si el Banco Central sigue imprimiendo dinero inorgánico para financiar a PDVSA y al gasto público. Entre tanto, el BCV no publica cifras de inflación desde hace ocho meses, contrariando disposiciones legales, siendo posible que el gobierno enfrente serias dificultades para honrar la deuda pública el año próximo.

El ambiente político es también asfixiante. Si bien las encuestas coinciden en que el régimen se encuentra en el peor momento de aceptación popular en sus 16 años de desastre, y que por tanto perdería las elecciones parlamentarias del próximo 6 de diciembre, es obvio que se profundiza el fraude a través de un Consejo Nacional Electoral conformado por activistas del partido oficialista, un Registro Electoral Permanente que es una caja negra inaccesible con millones de votantes fantasmas, o modificando los circuitos electorales para distorsionar la capacidad de elección de curules en distintos Estados de la República, o con máquinas de votación manipulables según los expertos, o con ventajismo en el uso de los recursos del Estado, o inhabilitando a destacados candidatos de la oposición, entre ellos la valiente María Corina Machado, y finalmente mediante la coacción al pueblo, al cual se obliga a votar por el oficialismo, subyugándolo merced al gigantismo estatal del modelo castrocomunista. en otras palabras, con un Estado hipertrofiado, empleador, repartidor de dádivas, subsidios y cultura del ocio, que hasta para otorgar una jubilación, una vivienda o un empleo, obliga a demostraciones de apoyo con su voto y los del entorno familiar, en favor del partido de gobierno. Es significativo que una encuestadora ajena a sospechas de sesgos opositores, Datanálisis, muestra en su última entrega hecha pública el pasado 13 de agosto, que el apoyo a Maduro cayó en julio a 24,3%, en tanto que un 70,4 por ciento desaprueba su gestión y casi 9 de cada 10 consultados creen que la situación del país es negativa. Las cifras hablan por sí solas.

De otra parte, es inocultable la degradación moral, expresada en la pérdida de referentes, agresividad, irrespeto a las normas de urbanidad, civismo, tránsito, corrupción generalizada, violencia, suciedad, impunidad, todo lo cual aniquila la calidad de vida, generando postración psicológica, desesperanza, y sensación en la población pensante de que hay que marcharse del país, lo cual es en el fondo lo que el régimen desea. En una oportunidad el difunto Chávez dijo con vehemencia: “váyanse los que no estén de acuerdo, que yo me quedo con el país y con el pueblo”.    

Pero quizás lo más grave es la limitación a los derechos políticos de la disidencia, o las restricciones impuestas a la libertad de expresión e información, evidenciada en el cierre o compra de medios de comunicación, en la autocensura, o en la no entrega de divisas para la importación de papel a periódicos independientes que sobreviven, como El Nacional, El Impulso, El Carabobeño, Tal Cual o El Diario del Caroní, ya próximos a la quiebra o al cierre por inviabilidad económica o falta de papel. Existe un “black out” informativo en el país, con una abrumadora cobertura de parte de los medios oficialistas. Es además inaceptable, por inconstitucional e impropio, escuchar de boca del Ministro de la Defensa, General Vladimir Padrino el día de la independencia nacional, que “esta FANB es chavista”, tras reafirmar “lealtad, apoyo y compromiso en la defensa del Gobierno del presidente Nicolás Maduro”, y subrayar “la condición antimperialista de la FANB”.

Producen también perplejidad algunas manifestaciones en el estamento gubernamental de que en el país se respetan los Derechos Humanos y las libertades, siguiendo la cartilla cubana, la cual en medio del totalitarismo sigue proclamando, como lo hizo el Canciller Bruno Rodríguez el pasado 14 de agosto en el acto de apertura de la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, ante John Kerry, que el país caribeño “se siente muy orgulloso por su ejecutoria de las garantías de los DD.HH., libertades civiles y derechos políticos”. ¿Habrase visto semejante cinismo? ¿No es la misma tónica del desafortunado Maduro y de su Defensor del Pueblo, quien fuera corredactor del capítulo de DDHH en la Constitución de 1999, y hoy justifica no pocas atrocidades?

Es pues la libertad el valor supremo que hay que defender en Venezuela con toda la determinación posible. La Constitución ofrece las vías legales para ello, pese al desconocimiento del régimen a los derechos políticos de tantos ciudadanos. Si bien el camino electoral ofrecería en esta oportunidad una salida política a la crisis, no hay garantías de que se reconozcan los probables resultados adversos al régimen. El país debe prepararse para defender su voluntad y derechos. La unidad opositora sigue siendo un deseo, pero debe estar guiada por encima de intereses grupales o personales de quienes asumen posturas condescendientes con el régimen, en aras de espacios de poder. En esta etapa se impone el desconocimiento cívico de toda postura oficialista que niegue la voluntad popular en los comicios, o el régimen de libertades que el país anhela.

Cierro esta entrega, la cual es expresión de mis más íntimos desahogos, con algunas referencias a la libertad y a la dignidad del hombre que deben inspirar las ejecutorias de los demócratas y personas de bien en Venezuela y en el mundo.

El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, ofrece las siguientes acepciones del concepto de libertad:

1. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.
2. Estado o condición de quien no es esclavo.
3. Estado de quien no está preso.
4. Falta de sujeción y subordinación.
5. Facultad que se disfruta en las naciones bien gobernadas de hacer y decir cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres.

Algunos pensadores y la Iglesia, se han expresado a lo largo de la historia en los siguientes términos:

       “La libertad es el único objetivo digno del sacrificio de la vida de los hombres”: Simón Bolívar.
       “La libertad está en ser dueños de nuestra propia vida”: Platón
       “La libertad es la esencia de la vida”: José Martí
       “La raza humana se encuentra en la mejor situación cuando posee el más alto grado de libertad”: Dante Alighieri
       “Nadie puede ser perfectamente libre hasta que todos lo sean”: San Agustín.
       “Cuando los gobiernos temen a la gente, hay libertad. Cuando la gente teme al gobierno, hay tiranía”: Thomas Jefferson.
       “Oh Libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre”. Marie-Jeanne Roland, girondina guillotinada en París el 8 de noviembre de 1793.
   "Donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad" (2 Cor 3, 17). Esta revelación de la libertad y de la verdadera dignidad del hombre adquiere un significado particular para los cristianos y para la Iglesia en estado de persecución…” (Dominum et Vivificantem, n. 60).
  “En toda convivencia humana, bien organizada y fecunda, se debe colocar como fundamento el principio de que todo ser humano es persona..; y por lo tanto, de esa misma naturaleza nacen directamente al mismo tiempo derechos y deberes que, por ser universales e inviolables, son también absolutamente inalienables”. Juan Pablo II, Encíclica Pacem in Terris.

Luchemos pues denodadamente unidos, quienes creemos en los valores superiores de la libertad, y con el apoyo del pensamiento democrático y auténticamente progresista en el mundo, por el rescate de la libertad y la dignidad del hombre en la sufrida Venezuela, la cual se erige hoy como un monumento a su conculcación y represión, que se estudiará en el futuro como uno de los casos más tristes y desoladores de la historia. 


"Para la verdad, el tiempo; para la justicia Dios"